marzo 12, 2020 admin

Nietzsche, según Klages el más grande rompedor de cadenas de la historia del hombre, dividía a los pensadores en superficiales, profundos y fundamentales. Oswald Spengler pertenece a esta última, exigua categoría, casi un unicornio. Desde el gremio de la historia se le ha mirado con enorme circunspección, como a un intruso, y además un intruso que viene desde la derecha, se le han repartido una buena cantidad de palos y también algún que otro elogio, pero ni los unos ni los otros venían de un lugar más alto. Para quien esto escribe, La Decadencia de Occidente es el mejor libro de historia que haya leído, una experiencia ética y estética, una divisoria de aguas, una catarsis. En sus páginas se muestra un enorme mosaico histórico, perfectamente conectado, lleno de correlaciones, una historia wagneriana, total, realizada con lo que Spengler entiende sea la última manifestación de la cultura fáustica, una fisiognómica de la vida como devenir. Dentro de trescientos años, cuando tantas obras que hoy lucen bajo pórtico catedralicio sean pasto de la desmemoria, La Decadencia de Occidente seguirá siendo un libro de culto, una especie de llama pentecostal.

Título: La Decadencia de Occidente
Autor: Oswald  Spengler.
Editorial: Espasa-Calpe.
Año: 1958.
Encuadernación: Tapa dura, tela.
Dimensiones: I Vol. 533 páginas. II Vol.630 páginas.16×23 cm.
Traducción  del alemán por Manuel G. Morente. Proemio de  José Ortega y Gasset

Autor: Centauro Quirón, seudónimo

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